02 Junio 2008
Sydney Pollack: excelente profesional, mejor amigo.
Industria cinematográfica Añadir un comentario
La última vez que vi a Sydney Pollack fue a comienzos del 2005. Un grupo de gente vimos entonces, en los Estudios de Universal en Los Ángeles, su última película La intérprete, con Nicole Kidman y Sean Penn. A la salida del visionado él hablaba con un alto ejecutivo de Universal. Sydney interrumpió la conversación y vino a darme un abrazo. El ejecutivo me miró como si fuera un bicho de otro planeta. No sabía que hacía veinte años que nos conocíamos. Después del saludo Pollack hizo un comentario sobre una posible visita a Madrid (para promocionar La intérprete). Dijo, -El mismo restaurante, la misma comida y el mismo vino-. No vamos a decir el nombre del restaurante, pero en sus paredes habrá más de una foto nuestra porque siempre íbamos allí. La comida era la típica y buenísima comida española, y el vino, uno de los mejores (y carísimo, claro está) entre los buenos vinos que se producen aquí.
Foto: Sydney Pollack y yo.
Volvimos a entrar a la sala porque Pollack quería saber la opinión de los que habíamos visionado la película, directores y gente de marketing de unos treinta países. Casi todos coincidimos en que el final era demasiado largo y confuso. Una de las virtudes de Pollack era que sabía escuchar. Un par de meses más tarde, con ocasión de un viaje a Nueva Zelanda con exhibidores, para ver el rodaje de King Kong, tuvimos oportunidad de ver La intérprete nuevamente. Después de pasar tres días en Wellington atendiendo el rodaje y las explicaciones de Peter Jackson sobre los efectos especiales de King Kong, volamos a Sydney. Allí, Nicole Kidman presentó La intérprete para todo el grupo en un visionado especial. Comprobamos, los que ya la habíamos visto en Los Ángeles, que el final era ahora más breve. Pollack había tenido en cuenta nuestras opiniones. Alguien le había dicho en L.A. que debía presentar su película en el Festival de Cannes, pero él era inteligente y sabía lo que tenía entre manos. No es tan buena, dijo. Otro tema que Pollack escuchó: la competencia que había en ese momento en Mayo, Junio, Junio, etc. era demasiado grande. Para evitarla había que estrenar a principios de Abril. Varios territorios lo hicimos así, y en nuestro caso, dos semanas antes de que se estrenara en USA. No es común que un director o productor norteamericano acepte que su película se estrene en otro país antes que en el propio.
La primera vez que tuve contacto con él, entonces sólo telefónico, fue a raíz del doblaje de Memorias de África. Discutimos quienes y cómo debía doblarse cada personaje, las características de cada uno, etc. Lo gracioso fue cuando hablamos de Robert Redford. El personaje que él hace, dijo Pollack, es inglés. Sin embargo, continuó, como en USA todo el mundo conoce su voz (refiriéndose a la diferencia de acento entre un inglés y un norteamericano) hemos preferido no doblarlo. Es decir, en Estados Unidos se mantenía la propia voz de Redford aunque hiciera de inglés. Lo que Sydney quería era que aquí se doblara a Redford como si fuera inglés. Le tuve que aclarar que no habría diferencia alguna, inglés o norteamericano se doblaría de la misma manera. Finalmente aceptó que utilizáramos el actor que solía doblar a Redford.
Años más tarde, en 1990, estrenamos otra película del dúo Pollack/Redford, Habana. No es de las mejores películas de Pollack, sin embargo en España fue un gran éxito. Llamó para hacernos saber que estaba feliz con los resultados. La verdad que en aquel momento Robert Redford era un imán para las taquillas españolas, pese a que ya no era tan joven. En la mayoría de los países, Habana no funcionó.
En 1994 presentamos La tapadera (The firm) en el Festival de San Sebastián. Pollack nos contaba algunas anécdotas alrededor de la película. Trabajaba con dos guionistas, uno de ellos madrugaba y a las siete de la mañana estaba delante de su ordenador. El otro, bohemio, se acostaba tarde y antes del mediodía no se levantaba. Más de un dolor de cabeza le costó juntar a los dos para trabajar. Una mañana nos juntamos para desayunar y Pollack me suelta que la noche anterior lo llamó alguien de la ETA. Querían encontrarse con él porque años antes había dicho que le gustaría hacer una película sobre el tema vasco. Le ofrecieron ir a buscarlo al hotel y llevarlo a algún sitio para entrevistarse con varias personas. No aceptó la invitación.
El cine lo recordará por un manojo de títulos imprescindibles que él dirigió, tales como Propiedad condenada, Danzad, danzad, malditos, Las aventuras de Jeremiah Jonson, Los tres días del cóndor, Tal como éramos, Ausencia de Malicia, Tootsie, Memorias de África, etc. Pero no sólo era un gran director, también fue una persona entrañable, uno que trataba como a sus iguales a toda la gente involucrada de una manera u otra con sus películas.
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02 de Junio de 2008 - 12:46
La verdad es q compartit vino con POllack debe ser toda una expericencia!!!! Gracias de nuevo por compartir esas vivencias!!!!
un saludo
02 de Junio de 2008 - 12:52
Ya puedes apostar que es toda una experiencia. En la foto estamos en un restaurante de San Sebastian, donde descubrimos a buen precio una cosecha de Rioja del 78. Las pocas botellas que quedaban las terminamos unos días después con Pierre Richard, que había venido al Festival a promocionar una película suya, que nosotros distribumos.
02 de Junio de 2008 - 13:42
Alguna vez te comentó algo sobre su faceta de actor?, ahora mismo hay una película en cartel en la que aparece. Lo hacía por diversión o realmente era algo que le interesara?
02 de Junio de 2008 - 13:52
En realidad él comenzó como actor, en una película de United Artists llamada War Hunt (1962). También Robert Redford debutó en esa peli, en blanco y negro y dirigida por Dennis Saunders.
Disfrutaba actuando,pero le gustaba más dirigir (por lo menos desde el momento en que yo lo conocí).
02 de Junio de 2008 - 16:33
Qué interesante tiene que haber sido rodearse de personas de esta calidad profesional y persona. Una pregunta, ¿Esto escasea entre las celebrities? Me imagino que sí, pero me gustaría saber lo que ud. piensa
03 de Junio de 2008 - 0:53
Sentí tristeza y nostalgia cuando me enteré de la muerte de Sidney Pollack. Formó parte de mi vida y la seguirá formando. De las películas que nombras, la mayoría, las he visto más de tres veces, pero hay dos que, aunque sea increible, pasan de las diez: TAL COMO ÉRAMOS y MEMORIAS DE ÁFRICA. No se si cinemátograficamente son excepcionales o no,o si han sido comercialmente un éxito,es algo que no me preocupa pero me gustaría saber tu opinión. La música de ambas las llevaré siempre dentro.
03 de Junio de 2008 - 8:19
Hola Lion. Efectivamente escasea ese tipo de gente en la industria. Sidney sin duda sabía que era un peso pesado en la industria, pero eso no le impedía ser una persona con los pies en la tierra. Hay un montón de anécdotas con él. Un día venía a España para promocionar una película que pertenecía a otra Compañía. Igual me llamó y fuimos a tomar una copa juntos. Otra vez me llamó para que le hciera una reserva en el Restaurante donde siempre íbamos, quería invitar a Tom Cruise, que andaba por aquí durante el rodaje de Los Otros (en la que, como sabéis, trabajó Nicole Kidman). En general las “estrellas” se portan como tal, muy profesionales, símpáticas, pero poniendo una distancia. El era una de las excepciones.
03 de Junio de 2008 - 8:29
Sin duda Braulia Tal como éramos y Memorias de Africa son dos grandes películas. Pero a mí la que me impactó hace muchísimos años, aún antes de sospechar de que un día le conocería, fue Danzad malditos, danzad. Una visión muy ácida de la sociedad norteamericana después del crack. ¿Y sabes qué? Mientras escribo se me ocurre que debiera verla de nuevo.
04 de Junio de 2008 - 9:49
Yo no olvidaría la infravalorada The Firm con una de las persecuciones mejor filmadas y montadas que jamás he visto, y a pie. Recomiendo la increíble banda sonora con Don Murray solo al piano.