18 Marzo 2008
Pozos de ambición/Petróleo sangriento
Crítica / Análisis, Trailers Añadir un comentario
Mientras haya petróleo correrá la sangre...
Enormes y desolados espacios abiertos sumen al protagonista de There will be blood en la voracidad solitaria de su deseo. Sin psicología ni pasado, él mismo es un agujero dentro del agujero. Está perforado por una barrena de silencio y en su oquedad resuena el grito de un imperativo absoluto y sordomudo.
Afirmamos que la Tierra y su exuberancia se entrega a la generación presente para su usufructo. Thomas Jefferson
El baño de petróleo es el bautismo del ser humano contemporáneo; y Hollywood no sería la central emisora de nuestros mitos válidos si no hubiera mostrado cómo uno de los mayores héroes del siglo XX, James Dean, un protagonista de Gigante (1955), se baña en su propio pozo petrolífero. Peter Sloterdijk
Enormes y desolados espacios abiertos sumen al protagonista de There will be blood en la voracidad solitaria de su deseo. Sin psicología ni pasado, él mismo es un agujero dentro del agujero. Está perforado por una barrena de silencio y en su oquedad resuena el grito de un imperativo absoluto y sordomudo. La épica lúgubre de There will be blood es la de un individuo que se hace empresa. En su ofensiva, fue devorando campesinos pre-industriales, sobrevivientes de la escasez y las sequías. Perforó sus burbujas de resignación integrada, horadando sus membranas protectoras con la desinhibición unilateral de un conquistador. Su ambición calculadora, eximió a Plainview de toda inhibición exterior, fuese ésta religiosa o de cualquier otra índole.
En los albores de la empresa tardo-industrial, la explotación del hombre por el hombre obnubiló el fenómeno histórico de sustitución de la energía metabólica por aquellas derivadas del petróleo. Estas últimas, capaces de multiplicar peces, panes, automóviles y cualquier otro bien de consumo. El milagro de la hiperquinesis productiva, liberado por las máquinas energéticas, promovería nuevas dimensiones de velocidad, confort y consumo democratizado (Ford ex machina).
En los inicios de la superabundancia motorizada, la austeridad provinciana y rural se encontraba a las puertas del purgatorio. Aún así, costeó los gastos e insumos de oportunistas ambiciosos y predadores: aquellos que bautizaban su ascenso económico por medio de baños de combustible fósil. Mientras se está en el purgatorio, no es sencillo decidir a qué demonio seguir. Tanto el dios de las alturas como el de las profundidades, entrega sus dádivas a través de aquellos capaces de interpretar y encarnar su mensaje.Los profetas de la riqueza para todos (material o espiritual), distribuían promesas de prosperidad en monedas hiperinflacionarias. Pero, ya sea que la salvación llegue a través del capital o de rituales cristiano-psicomágicos-cuasi-tribales, queda claro que para un profeta no hay nada peor que otro profeta.
Toda institución religiosa (la empresa, hasta cierto punto, también lo es), requiere de una violencia de sometimiento, previo a cualquier posibilidad de redistribución del amor (bajo formas pecuniarias o imaginarias), entre los religados. Tanto Plainview como Elis, dejan ver hasta qué punto la dinámica de grupos y su liderazgo, es determinante y excluyente; de ahí su pulseada permanente, como corresponde a la libre competencia entre habitantes de land of the free.
El Señor que sometía rebaños de perdedores en iglesias pueblerinas, ya no será freno (en realidad nunca lo fue del todo, al menos desde Colón en adelante) para personajes orientados por una etología básica. Su resentimiento, el sentido de la venganza siempre latente, su disposición a la descarga inmediata, lo imprevisible de sus acciones, los deja solos en medio del desierto. Acaso haya algo de esto en la mirada que P. T. Anderson recoge de Upton Sinclair. Aspira al retrato crítico de un melodrama donde el empresario aparece del lado del mal, amparado en su dureza y el derecho de conquista. Así, la consumación del éxito de Plainview lleva los emblemas inequívocos del fracaso. La historia del viejo alcoholista y carnívoro, sirvió para des-cubrir fuertes dosis de fealdad en el american way of life, tanto en 1927, como en la explícita actualidad .
Nota: Los epígrafes y algunas ideas expuestas en el artículo provienen de Peter Sloterdijk. En el mundo interior del capital. Editorial Siruela. Madrid 2007. Así mismo, resuenan algunas indicaciones de textos de Gilles Deleuze, en especial: Conversaciones. Pre-Textos. Valencia, 1995.
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06 de Abril de 2008 - 3:53
Una película muy bien narrada, con una actuación excepcional (Daniel Day Lewis) y buena fotografia. Recomendable.
07 de Abril de 2008 - 21:10
Aquí les dejo mi reseña de There Will Be Blood: http://elpersa.blogspot.com/2008/02/there-will-be-blood-petrleo-sangriento.html
30 de Abril de 2008 - 7:14
Si quieren escuchar el podcast con los comentarios sobre la banda sonora de la peli Petroleo Sangriento ,escuchen “Soundtrack” , el espacio donde comentamos las bandas sonoras en radiochicas
http://www.myspace.com/radiochicas
La música de Jonny Greenwood, guitarrista de Radioead, no solo funciona como apoyo emocional ,sino que por momentos impone ritmos y tensión dramática al relato.
Guión y Dirección: Gabriel Galli.
Locución: Agustina Menchaca.
Diseño Sonoro: Espectral.
Edición: Alito.