21 Marzo 2008
No es país para viejos: problemas de sentido.
Crítica / Análisis, Estrenos, Trailers Añadir un comentario
Arranco este blog con una crítica antigua, de una película ya pasada (en sala al menos), cuando este blog dará cuenta de estrenos.
Trailer en VO de No es país para viejos
Este desfase tiene una razón, permitir al lector-espectador contrastar la crítica que aquí hago tanto con su propio juicio crítico (cualquier espectador lo tiene) como con las diferentes críticas, análisis y observaciones que sobre un film ya pasado (en sala y por los oscar) se han venido publicando (y que no pueden hacerse sobre un estreno, todavía no pasado). El crítico que esto escribe quedará así situado desde el principio, identificado su juicio, su manera de decir sobre el cine, de eso que entiende por crítica del sentido, y el lector sabrá así a qué atenerse en tanto que espectador. Avisados quedan.
Vayamos, pues, a “No es país para viejos.” ¿Cuál es su sentido? ¿Qué dice, además de contar, esta película? Ese es, básicamente, su problema: que dice poco, que de tanta depuración formal y narrativa, de tanta potencia en la imagen, la plástica y los personajes (humanos como no humanos, pues los Cohen convierten en personajes fundamentales a los distintos escenarios en que ruedan: desierto, moteles de carretera, gasolineras del viejo sur…), que de tanta depuración es la historia la que acaba quedándose corta, depurada, diciendo menos de lo que promete y, sobre todo, de lo que puede. Y es que en “No es país para viejos” se atisba (además de los lugares comunes de Mccarthy, autor de la novela-guión homónima en que se basa la película), una reflexión sobresaliente que, lamentablemente, se queda en mero atisbo, esbozo de una posibilidad no desarrollada. ¿Cuál? Aquella por la que el mal (y los malvados, en este caso Bardem en la piel de Chigurh) ya no son sujetos que se desvían de la norma (malvados entendibles y a veces envidiados por el espectador pues quién no se ha desviado alguna vez, en la vida o en los sueños, de la norma moral o social), sino que crean sus propias normas, se definen actuando, son lo que quieren ser por derecho propio (y se les puede por ello entender, y quizá envidiar, precismanente por eso: por su autodeterminación). Gran acierto, sí, pero mero atisbo.
La película, que se sitúa en una doble frontera espacial y temporal por la que quedan delimitados no sólo EEUU de México, sino el viejo sur de la Nueva América (la película está ubicada en los 80, frontera temporal donde las haya), no es ajena a las nuevas formas de violencia posmodernas norteamericanas que desbordan sin cesar lo normal y las normas. Una violencia que la ley o el sheriff, interpretado esta vez por el enorme Tommy Lee Jones, ya no entiende y no puede por ello combatir. Esa nueva violencia, esa nueva forma del mal que, como decía, no es simplemente presentada como el resultado de una desviación (por locura, audacia, coraje, desesperación, opresión…) de la norma, de lo correcto y aceptable en cada momento y lugar, sino que parece tener una ética propia y, sobre todo, un fin propio (a diferencia de todos aquellos que roban o matan por dinero, gloria, destino, amor…, Chigurh mata por principios, que no es poco: es despiadado, sí, pero tiene conciencia).
Y se trata de una ética, y esto es sustantivo, que en determinados momentos del film (pero por desgracia no en todo él, pues se acaba recurriendo al azar como fácil recurso narrativo para justificar a quién se mata y a quién no) se aplica sobre la miseria de los que aceptan acríticamente la norma, sobre los “buenos” o “normales”: aquellos que, faltos de carácter, no son capaces de enfrentarse a lo que les pasa, de decidir su camino en lugar de seguir uno ya trazado. Es sobre ellos que actúa, definiéndose y marcándose así su norma, Chigurh.
Al no desarrollar este atisbo de idea, algo más presente, pero también de forma insuficiente, en la novela -excesivamente celebrada- de Mccarthy gracias a los frecuentes monólogos del sheriff, los Cohen acaban trabajando una trama correcta, clásica, con cierta intensidad narrativa y una gran potencia visual a la que le falta, precisamente, el sentido. Otra vez será.
Popularity: 50% [?]
05 de Abril de 2008 - 15:37
creo que estas siendo muy duro, la pelicula para mi fue exelente ademas de la presencia de exelentes actores, que con su actuasion, lograron convencernos (a la gente normal, como yo).
05 de Abril de 2008 - 17:13
Buenas tardes.
Estoy totalmente de acuerdo con lo de “excelentes” actores y lo de su buena “actuación”, de eso no cabe duda. Pero la película me pareció además de lenta, un poco insulsa.
06 de Abril de 2008 - 7:25
el mensaje de la película es tan confuso como el comentario. sólo la cara de loco de bardem vale un óscar, pero sí, tienes razón, la película adolece de un mensaje claro… a este paso, volveremos a las películas de andy warhol, en donde la única trama de la película era una mujer peinándose durante 2 horas… y le daremos un óscar por una trama tan profunda… bueno, se lo merecerá si logran hacer que la mujer sea angelina jolie calata.
08 de Abril de 2008 - 0:06
creo que como dice José Martín, el comentario que haces es bastante confuso, pues no encontre tu punto en todo tu inconformismo, creo que la idea de la pelicula es que complementes la historia, la narrada en el libro y el imaginario colectivo, con una sumatoria entre el argumento expuesto y tu percepcion de la problematica, creo que, la adaptacion fue magistral, si quisiera ver algo mas explicito, pondria las noticias o leeria otra vez el libro. en esta pelicula hay una mezcla de grandes y buenos talentos, y creo que estamos logrando grandes cosas con este oscar, pues estamos parando con la proliferacion de peliculas ricas en efectos y en actores, inmensas producciones con historias inverosimiles que al final no aportan nada al arte y a la sociedad, COMO un espectador ávido de mas elementos, tienes razon, pero piensa en que y cual es el objetivo final de una produccion cinematrográfica holiwoodence. y cuando tengas el concepto, replantea tu critica. a mi me parecio buenisima.
08 de Abril de 2008 - 23:05
El comentario me pareció igual de confuso que la película. Tanto las actuaciones en la película como la intención del autor del comentario fueron buenas, pero ninguna llegó a nada concreto.