21 Abril 2008
Marketing y promoción II: product placement y James Bond.
Industria cinematográfica Añadir un comentario
Hace cosa de ochenta o noventa años, cuando el cine estaba en sus albores, llevaron a ver una película a una anciana que vivía en un pequeño pueblo donde no había ni luz ni agua corriente. Al salir de la sala le preguntaron qué le pareció lo que había visto. La señora lo explicó diciendo que le habían echado un líquido en los ojos y que las imágenes que vio en la pantalla se debieron a las propiedades mágicas del mencionado líquido. Me pareció una descripción maravillosa. Esto me lo contaba un periodista de cine hace unos días.
Hablábamos el otro día de la importancia de las promociones en el lanzamiento y, por supuesto, en el éxito comercial de una película. Desde siempre se utilizó en las películas lo que se llama en nuestra jerga el product placement, es decir, ubicar en ellas determinados productos o marcas, ya sea a través de los actores o de forma estática, como puede ser un cartel o una máquina de refrescos. En las películas antiguas, especialmente en las de cine negro, se puede ver al héroe bebiendo un determinado whisky o fumando una marca particular de cigarrillos(entonces no se había iniciado la cruzada contra el tabaco).
Foto: Pierce Brosnan, su familia y yo durante la promoción de Goldeneye. (el reloj siempre visible)
En este sentido, uno de los productores más avanzados fue Albert Brócoli (este no era su apellido verdadero, Brócoli se lo pusieron porque adoraba esta verdura), con su saga de James Bond. Por cierto, el autor de las novelas y creador del personaje, Ian Fleming, hubiera cumplido 100 años en estos días de haber estado vivo. Es en las películas de James Bond donde se incluye masivamente una serie de artículos que el personaje utilizará a través de toda la película. Conduce una marca determinada de coche, bebe un vodka en particular, el champagne es importante no solamente por la marca, sino también por el año, el reloj que usa es de marca, pero al mismo tiempo sirve como arma porque puede disparar un laser, etc. La importancia de estas acciones en la producción de una película es enorme. Por un lado abarata el coste de producción pero por otro, y aún más importante, será un elemento de promoción sin precio. Es decir, se obtendrá mucha publicidad sin invertir dinero alguno.
Una vez que la película llega a los territorios la gente de marketing la visiona y se pone en contacto con los representantes de las diferentes marcas que aparecen en la misma, a fin de desarrollar promociones que ayuden a su carrera comercial. En primer lugar se discute una fecha de estreno que sea apropiada para todos. Esto es muy importante. Si hablamos de dibujos animados y hay juguetes involucrados en la promoción, a los fabricantes de los mismos les interesa que la película se estrene en una fecha clave para la venta de su producto, como es, por ejemplo, navidades. Y algo similar ocurre con otras marcas, es decir, cada una tiene un determinado periodo que le interesa más que otro por las características de su producto. En una película de la saga de James Bond se puede obtener una gran variedad de promociones. Un reloj, un coche, puede que alguna bebida (aunque últimamente los actores famosos tienden a prohibir, por contrato, que sus películas participen en promociones patrocinadas por alcohol o tabaco). En definitiva, se puede conseguir una serie de artículos para sortear entre los espectadores de la película y, al mismo tiempo, las marcas involucradas harán publicidad por su cuenta en diversos medios…
Ha habido casos en que un productor (y también la estrella de la película), como Tom Cruise en Misión Imposible 2, terminara rechazando todas las promociones que se le presentaron: de una marca de moto, de gafas de sol, etc. porque consideró que la publicidad que recibía la película era poca en comparación a la que obtendrían esas marcas.
Anécdotas sobre los James Bond
De los actores que han hecho James Bond recuerdo particularmente a Roger Moore, que vino a promocionar uno de sus títulos y a la pregunta -¿Qué escena fue la más peligrosa?- contestó -Meterme en la cama con Grace Jones.- Fue el segundo actor que personifico a James Bond, después de Sean Connery, y su enfoque del personaje tenía un toque de humor. Connery era más cínico y sensual.
Cuando Pierce Brosnan se adueño del personaje, Goldeneye fue su primera entrega, hicimos una preestreno en un cine de la Gran Vía, a la cuál asistió el Príncipe de Asturias. Hubo tal aglomeración de gente que hasta Bond se asustó. Tras el comienzo de la película fuimos a cenar a un restaurante famoso. Brosnan preguntó -¿Qué bebe la gente aquí?- y, al camarero no se lo ocurrió otra cosa que traerle un orujo. Como era Bond, no tuvo más remedio que beberlo, Pero había que verle la cara. Terminamos la noche en un local de flamenco. Alguien le reconoció y lo hicieron subir al tablado. La sala se llenó de flashes, la mayoría de los clientes eran japoneses, y todos dispararon sus cámaras casi al mismo tiempo.
A Sean Connery lo conocí en Sevilla en 1987, a raíz de la película Los Intocables de Eliot Ness. Debió haber ido a New York para una conferencia de prensa, pero estaba con gripe y no quiso viajar. Lo que se hizo entonces fue entrevistarlo en vivo, vía satélite desde Nueva York. Como en esa época vivía en Marbella, lo llamé por teléfono para encontrarnos en el estudio de televisión de Sevilla, desde donde él contestaría las preguntas de los periodistas que estaban en Nueva York. Nunca olvidaré la primera pregunta. -Ahora que ya no hace de James Bond- dice un periodista japonés, -¿extraña el vodka martini?- Connery miró la cámara con sorna y contestó que él no bebía vodka, que sólo bebía whisky, y bastante. De hecho teníamos una botella de whisky a mano, de la cual nos ocupamos después de la entrevista. Connery tiene grabado en un brazo “Scotland forever (Escocia para siempre)” y, cuando le preguntaron si le gustaría que Escocia fuera un país independiente, su respuesta comenzó con -Sería muy deseable…-
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21 de Abril de 2008 - 13:12
Interesante e instructivo siempre, has pensado en hacer un libro con todas esas anecdotas? Y por cierto, menudo James bond de palo si no puede con un delicioso orujo de hierbas….
21 de Abril de 2008 - 13:43
Has dado en el clavo Tola. Cuando Brosnan probó el orujo hizo un gesto raro y emntonces le comenté que siendo Bond no tenía más remedio que terminar la bebida. Y lo hizo. Estábamos varios, los que le acompanábamos, el camarero, etc. pendiente de ello.
Lo del libro me lo estoy pensando. De momento estoy haciendo una serie de apuntes, recordando anécdotas con actores, directores, productores, etc. Gracias.
22 de Abril de 2008 - 12:54
Me parece muy interesante todo el tema de las promociones, me gustan sobre todo las de los pre-estrenos, cuando vas a ver una película y además te llevas un regalito. Supongo que estos acuerdos serán similares a los que comentas de product placement en la producción de las películas y me imagino que siempre será el primer producto que entra el que elige al resto de sus compañeros, no?
22 de Abril de 2008 - 17:48
Hola Paula,
No necesariamente el primer producto que entra elige el resto de compañeros. Por ejemplo se hace un acuerdo en USA con ciertos productos, pero luego puede suceder que en determinado país, a ese producto no le convenga la fecha de estreno de la película para sus planes de promoción, o simplemente que no tengan un presupuesto adjudicado para esa promociòn. Y a veces también el distribuidor busca promociones con productos que no están en la película. El tema da para más y próximamente escribiré sobre esto.