Hacia rutas salvajes: Into the wild

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Hay placer en los bosques sin senderos;

Hay éxtasis en una costa solitaria;

Está la sociedad donde nadie se inmiscuye,

Por el océano profundo y la música con su rugido:

No amo menos al hombre, pero si más a la naturaleza…

Lord Byron

Con estos versos de Lord Byron comienza Into the Wild, la más reciente película de Sean Penn, que en Uruguay se salteó las salas cinematográficas y acaba de editarse en dvd.

Aunque no es noble ni poeta (como el célebre Lord inglés), el joven protagonista del filme participa del sentimiento romántico de emancipación. Deja su familia, sus ahorros, posesiones e identidad para lanzarse al mundo solo. Tiene la vaga misión espiritual de renacer con un nuevo y auténtico ser. Su norte es Alaska, como reducto último para anacoretas naturistas, lejos de la civilización de la que quiere escapar.

Abandonadlo todo. (…) Abandonad si hace falta una vida cómoda, aquello que os presentan como una situación con porvenir. Lanzaos a los caminos. André Breton, Los pasos perdidos

Camina por la tierra 2 años. Sin piscina, sin teléfono, sin mascota, sin cigarrillos. Libertad absoluta. Un extremista. Un viajero de lo estético cuyo hogar es el camino.

Sin ser ya envenenado por la civilización, huye y camina solo sobre la tierra, para perderse en la naturaleza.

Alexander Supertramp, mayo de 1992.

Contextos

Es propio de los humanos emerger desde una burbuja dual inefable con la firme sensación de ser individuos relativamente autosuficientes y autoafirmados. Desde el omniambiente intrauterino y oceánico, hasta la unidad habitacional funcional compartimentada, crecer conlleva el reciclaje de la propia intimidad a través de una transferencia constante del primer hogar hacia nuevos espacios de confort.

Además y de alguna manera, cada uno de nosotros debe repetir, en breve, la larga evolución desde las hordas primitivas de parientes, hacia formas evolucionadas de solidaridad y cooperación entre extraños que conocemos con el nombre de sociedades.

Mientras la infancia transcurre en el pequeño espacio familiar de relaciones inmediatas, comenzamos a ejercitar la coexistencia con ajenos a través de excursiones rutinarias por ámbitos de socialización infantil. En guarderías, escuelas, clubes, etcétera, la política se despliega como diseño de formas inclusivas del nos-otros. Allí, la ingeniería social para la reunión de lo disímil se despliega como ejercicio de solidaridades artificiales tempranas. Aceptar y contenerse son dos componentes importantes del autocontrol adquirido.

Pretextos

Mediante flashbacks, vamos comprendiendo que el pequeño mundo familiar de Christopher MacCandless está agujereado por recurrentes peleas parentales, hipocresía doméstica, mentiras y desviaciones de otra índole. Por los huecos abiertos entran corrientes de aire que enfrían la tibieza hogareña.

Bajo el peso del secreto familiar, las corrientes afectivas son obliteradas por malentendidos, estereotipias y contracciones que cargan de resentimiento los pliegues de silencio compartido.

Si Christopher lo deja todo, incluido su nombre, es para mostrar que los que se quedan con sus vidas inerciales son unos cobardes. Equivocados, pero cobardes: permanecen sumidos en la desdicha cotidiana (subrayando el apego generalizado a las propias miserias), en vez de buscar la dicha en lo desconocido. Han caído en poder de las cosas y de ahí su resentimiento contra el tiempo y su fue.

Sale a la conquista de sí (“llega a ser quién eres”, sentenciaba Nietszche). Dominado por una fantasía de abandono y desamparo, se lanza a los caminos, como en una roadmovie, e incluso más allá y por otros medios. No se trata de Easy rider u otras historias afines, donde la fuga sigue las estrías del sueño americano motorizado. Por el contrario, navega ríos como Moisés en su canasto, o deambula entre montañas como el Lenz de Büchner, abierto a los encuentros más o menos edipizantes que se cruzan en su camino (más de uno/a intenta adoptarlo, de manera que no cesa de “encontrar su destino en el camino de evitarlo” como se dice en Kung Fu Panda).

Alexander Supertramp es su nueva identidad. En su nombre resuenan el antiguo conquistador macedonio y primer faraón griego (Alexander, Alejandro) y el mega caminante o súper vagabundo (esos son los sentidos de la palabra Supertramp, no sólo el de una banda de rock).

Textos

Alaska es el norte que orienta, vagamente, su deriva. En camino, lee La llamada de lo salvaje de Jack London. Es la misma llamada que cree escuchar Christopher y que lo aparta de su propia especie, para arrastrarlo a lo desmesurado, lejano, primitivo, solitario.

En lo profundo de la naturaleza indiferente y brutal, un deshecho de civilización hace posible su estadía: el ómnibus mágico. La magia reside en su potencial acogedor: una cápsula protectora de la intemperie radical dónde lo arrastra su línea de fuga.

En sus ensayos de supervivencia básica lleva unos libros que le sirven de compañía, orientación y guía. Se trata de cartas de amigos lejanos o desconocidos que llenarán su alma con voces de sabiduría.

Nunca termina de estar solo. Siempre está en diálogo (o diamólogos, como decía Zitarrosa) con sus otros internos. Habla, escribe, talla, lee. Siempre en comunicación, su burbuja de existencia está poblada de interlocutores y destinatarios de misivas. Incluso su hermana y sus padres, a quienes castiga con silencio irrestricto, están presentes en su día a día.

Parece ser Tolstoi desde su Felicidad familiar, quien le sugiere que ya es hora de volver a donde pertenece:

viví muchas cosas y ahora, creo que hallé lo que se necesita para ser feliz. Una vida aislada y tranquila en el campo con la posibilidad de ser útil a quienes es fácil hacer el bien y que no están acostumbrados a que se lo hagan; y un trabajo que se espera sea de utilidad; entonces descansar, la naturaleza, libros, música, amor al prójimo. Esa es mi idea de la felicidad. Y tú como compañera, hijos quizás. ¿Qué más puede un hombre desear?

Por fin cree saber lo que quiere: La felicidad es verdadera, sólo cuando es compartida.

Para entonces su omnipotencia lo ha colocado en un lugar sin retorno. El peligro de toda línea de fuga es convertirse en línea de abolición. Los encuentros alegres de pronto se vuelven tristes. La voluntad de poder cede ante fuerzas que lo separan de lo que puede. Ante el umbral recupera su nombre propio, que lo devuelve a su linaje familiar y lo coloca bajo el nombre del padre.

He tenido una vida feliz y gracias al Señor. Adiós y que Dios los bendiga!

Christopher MacCandless

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Gabriel Galli

10 de respuestas para “Hacia rutas salvajes: Into the wild”

  1.   Add karma Subtract karma  +0
    Rubén Sottolichio dijo:

    Increíble, la recomiendo sin lugar a dudas, en resumen: emocionante.

    Inevitablemente tube que escribir sobre ella: http://www.ruboc.com/2008/11/into-the-wild-en-lo-salvaje-film-review/

    Claro que desde un punto de vista general y una apreciación personal, para no exhibir la trama.

    Saludos y muy buen review para los que ya la hemos visto.

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    LesSCom dijo:

    Do you have any favorite stories about your kids?

  3.   Add karma Subtract karma  --1
    Fernando dijo:

    Tampoco en Argentina fue estrenada en cines. El motivo creo que está claro: se centra en un personaje que se rebela contra el mundo consumista y exitista que lo rodea, y lleva esa resistencia personal hasta el fin… Tal vez sea un poco exuberante y narrativamente dispersa, pero es tan conmovedora… Esa música, esa voz en off, esas actuaciones secundarias (Katherine Keener, Hal Holbrock, impagables)… Sean Penn sigue siendo mejor actor que director, pero el hecho de que ponga toda su energía para para llevar al cine una historia así, me parece admirable.

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    Walt dijo:

    La pelicula es increible y la musica de eddie veder genial

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    Mariana Fortunato dijo:

    lo tiene todo.direccion es monumental
    una pelicula que te deja con esas ganas de volver a verla
    Buenisimas tomas.
    Los colores y una fotografia que es natural.
    Una imagen de archivo.
    muy bien llevado el conflicto.
    Y la musica de eddie vedder se lleva el broche!
    si hay una premisa que me deja el director, es la resistencia salvaje del ¨ojo”, que es regresar a la nula dependencia de cualquier medio que provoque tener una percepcion de lo que hay en la metropoli, en una sociedad empapada por publicidad, donde los medios gobiernan, las marcas te gritan y donde la globalizacion es un fetiche.

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    Baltasar dijo:

    La vi hoy en el cable y sí, cuando termina dan ganas de verla de nuevo, me sentí muy identificado con esa sensación de hastío que produce esta sociedad, en donde no hay nada real.
    Para mí es una buena película y aquí en chile tampoco fue exhibida.
    saludos

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    Luciano dijo:

    Creo que es una pelicula admirable. Deja por un lado un sentimiento de querer disfrutar de esa libertad sin límites que seduce a cualquiera. No obstante el mensaje termina siendo un poco ambiguo, donde esa naturaleza que tanto ama y busca es la que termina matándolo inmisericordemente y su reflexión final de que la felicidad solo puede experimentarse en plenitud en compañía de otros pone en evidencia la tensión entre las ideas opuestas de huir de todos (en particular de sus afectos conflictivos) y necesitar tener a las personas significativas al lado compartiendo los momentos felices.
    Buena película, bien material para reflexionar.
    Saludos.

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    Lourdesio dijo:

    Creo que estamos aquí ante otro ejemplo de cine políticamente correcto.
    El protagonista es una víctima del grunge: esa histeria colectiva tan pelotuda que tuvieron los yanquis a principios de los ‘90 y que consistió básicamente en arrepentirse de haber sido divertidos y exhuberantes en los 80’s, volviéndose depresivos y irremediablemente aburridos gracias a “ideólogos” tan preclaros como Kurt - no me banco la fama - Cobain.
    Alexander Supertramp - Christopher MacCandless es un emergente de esa boludez histérica generalizada; es tan soberbio como para rechazar los testimonios de amor (aún imperfectos) que le brinda su entorno y tan estúpido como para terminar envenenado porque, en su ignorancia, termina consumiendo plantas venenosas silvestres.
    No hay drama aquí ni figuras trágicas; la película apenas consiguió provocarme hastío, la misma sensación que me produce la música monocorde de Pearl Jam o Nirvana.

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    adrian dijo:

    interesante pelicula

  10.   Add karma Subtract karma  +0
    Annette dijo:

    Lourdesio, ese grado de cinismo es un reflejo involuntario de la misma clase de hastío que tanto criticas… me parece. Y esa histeria colectiva tiene más causas… no tan llanas como las que expones. Saludos.

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