Hoy toca un documental. El Infierno vasco, de Iñaki Arteta. Sobre el mundo de ETA o, más bien, sobre los submundos que ETA y parte no desdeñable de la población vasca (¡y sus instituciones!) ha creado: el exilio.
La huida, la renuncia, el miedo o la frustración de no pocos ciudadanos vascos. Esos ciudadanos que han acabado prefiriendo salir de ese micro-espacio social saturado de conflicto.
Lo interesante, además de sobrecogedor, del documental de Arteta es lo contundente e indiscutible de su argumentación indirecta: no hace falta conocer el llamado conflicto vasco; menos aún saber mucho sobre sus aparentes causas y enredarse en un sinfín de aristas o ambivalencias explicativas; se puede ser incluso relativamente indiferente ante determinadas realidades que lo configuran… sí, todo esto es posible, pero lo que es evidente es que después de escuchar los más de 30 testimonios reunidos en el documental algo queda meridianamente claro por indiscutible: un proyecto político, social o identitario que genera la cantidad y cualidad de exiliados que Arteta recoge acaba necesariamente desacreditado. De raíz. Sin matices, sin pliegues.
Ese es el gran acierto de la mirada de Arteta: no es necesario adentrarse en discusiones históricas e historiográficas, volver sobre el pasado o la eternidad de la identidad, echar mando de filosofías políticas o morales… No, basta con centrar la mirada en ese submundo de exiliados, en el hecho mismo de que exista y en las razones de su emigración o renuncia, para contemplar en negativo la sinrazón e imposibilidad del proyecto en nombre del cual este exilio existe. Sin más.
Es esta economía narrativa la que sin duda hace grande e inteligente el documental de Arteta; pequeño, sin embargo, en su apuesta formal y en la concepción misma de la narrativa documental: falta un tratamiento significativo de la imagen, no hay evolución en la narración, la reiteración en los testimonios, lejos de reforzar la argumentación, la hace excesivamente estática…
Una lástima, pues el tema, la mirada y la realidad que dibuja merecía mayor reflexión formal. Pero quizá sea ésta una derivada más del problema vasco: la falta de libertad o reflexión creativa dada la saturación política.
En cualquier caso, vayan a ver el documental allí donde lo proyecten. Merece la pena.
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11 de Octubre de 2008 - 15:07
http://3.bp.blogspot.com/_9Sy06goYME0/SOO8jKxpqLI/AAAAAAAAAGc/f5SAeI4gAzk/s1600-h/LOS+ABRAZOS+almo.jpg
El cartel de la nueva película de Almodovar “Los abrazos Rotos” : Lo he encontrado en un blog muy divertido sobre el cineasta manchego.
04 de Noviembre de 2008 - 3:26
Sin duda interesante la nueva web sobre la película:
http://www.elinfiernovasco.tk
08 de Noviembre de 2008 - 10:02
[...] el martes pasado pude conversar con Iñaki Arteta, director del documental El infierno vasco, reseñado en este mismo espacio hará cosa de un [...]
08 de Noviembre de 2008 - 21:59
[...] habéis leído el “post” de Jorge Lago, no hace falta que os diga nada. Y si no lo habéis leído, mejor leedlo antes que [...]
10 de Noviembre de 2008 - 20:53
¿Alguien se imagina una película titulada “El Infierno Español”? Luego se preguntan por qué tantos y tantos no quieren ser españoles. Realmente a este renegado, bajo mi punto de vista, le ocurre algo muy serio.