31 Marzo 2008
¿Doblar o subtitular?(2) Algunas anécdotas
Industria cinematográfica, Premios y Festivales Añadir un comentario
En relación al artículo que escribí la semana pasada, creo que vale la pena comentar que, pese a ser un país donde se doblan casi todas las películas, la que mayor tiempo permaneció en cartelera en un solo cine fue una película que se exhibió únicamente en versión subtitulada. Esa película fue La vida de Brian, que se estrenó en 1979 y que los Monty Phyton, sus realizadores, se negaron a que fuera doblada. Y la verdad que los inteligentes comediantes ingleses estaban absolutamente ciertos. Era imposible doblar esos diálogos sin que perdieran parte, o la mayor parte de la gracia. La película en Madrid se estrenó en los Cines Madrid (en la plaza del Carmen) y permaneció en cartelera más de tres años. Se dice pronto. Hay otras anécdotas alrededor de su estreno. Debido a su tema - un hombre común que es confundido con el mesías - que podía parecer irreverente, muchos exhibidores se negaron a programarla. O sea que ejercieron una suerte de censura. Sin embargo, semanas después de estrenada, y viendo el éxito que tenía en taquilla, algunos de estos empresarios finalmente la exhibieron, aunque no en el mejor cine, sino en uno de menor importancia, casi un cine de barrio.
Años más tarde se reestrenó en versión doblada, pero no fue lo mismo.
Un lector comentó sobre mi artículo anterior que creía que Stanley Kubrick era tal vez el único director que controlaba sus películas hasta el último momento. Es verdad que Kubrik era obsesivo en cuanto a saber en todo momento cómo se manejaban sus películas. Pero no es el único. De Kubrik recuerdo que hace unos 30 años íbamos a reestrenar 2001: una odisea del espacio en Brasil donde yo era Director de UIP, y me llama por teléfono para decirme que iba a mandar un técnico de su confianza para que fuera a los cines de Río y San Pablo donde se iba a proyectar su película para verificar las condiciones de la máquina de proyección, del sonido, de la luz, etc. Y en este caso estoy hablando de un reestreno. A imaginar cuando la película era nueva.
Hoy en día, grandes directores como S.Spielberg, S. Pollack, R. Zemeckis, etc. controlan lo que se hace con sus películas desde el primer hasta el último paso. El título, las voces que van a doblar a determinados artistas, el texto del doblaje, etc. Muchos de ellos envían un Supervisor para controlar el doblaje, y generalmente los Estudios de Doblaje tienen que acatar lo que estos supervisores dicen, a pesar de que muchas veces no están de acuerdo.
Respecto a traducir los títulos del inglés al español, por lo menos los de determinadas películas, ha sido a veces objeto de duros comentarios por parte de algún crítico cinematográfico, porque no se ajusta a la traducción, porque se conserva en original o por cualquier otra razón. Pero muchas veces, bastantes o casi todas, el director o el productor de la película aprueba o sugiere el título. Y por suerte la cosa ha mejorado en el Ministerio de Cultura respecto a la información que contienen sus sistemas. El comentario viene porque hace unos años estrenamos una nueva versión de Scarface (el original de 1932, con Paul Muni) con Al Pacino y no pude usar el título porque, según me dijeron, se mezclaría la información de la nueva película con la antigua. Total, tuvimos que ir con otro título, El precio del poder, y el crítico de un prestigioso periódico nos puso verdes porque no conservamos el original. Años más tarde sucedió lo mismo con The Untouchables, la película de Brian de Palma. Había una película italiana - Gli intocabili - registrada como Los Intocables, así que tuvimos que agregar algo más al título en español para que fuera aprobado. Se llamó finalmente Los intocables de Eliot Ness.
Una anécdota divertida
Me encuentro en el Festival de Guadalajara (Méjico) con Diego Galán, excelente crítico, escritor, y durante algún tiempo Director del Festival de San Sebastián. Presenta allí su libro Jack Lemmon nunca cenó aquí en la que relata sus experiencias al frente del Festival durante 13 años. Es imprescindible consultarlo para conocer los pormenores y la trastienda del certamen a lo largo de esos años. Además, es muy ameno y divertido. El título - Diego es muy irónico - viene porque cada año invitaba a Jack Lemmon al Festival e invariablemente Lemmon le contestaba que este año no, pero quizá el que viene. Como es de suponer Jack Lemmon nunca vino.
La primera vez que leí el libro le tomé el pelo. Tú querías a Lemmon a toda costa, a mí me envían a Brad Pitt y no nos interesaba en absoluto. ¿Quién lo conoce?, decíamos. Se trataba de Thelma y Louise, que presentábamos en el Festival de Valladolid, en 1991, y queríamos al director, Ridley Scott, o a una de sus estrellas, Geena Davis o Susan Sarandon. Ninguno de ellos estaba disponible, así que nos dijeron -te vamos a enviar a un chico que tiene un papel pequeño en la película (hasta el momento sólo había hecho un comercial para un pantalón vaquero), pero que en el futuro será una estrella-. Y ciertamente lo es. De cómo se comportó en Valladolid hablaré otro día.
En fin.
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31 de Marzo de 2008 - 9:27
Sé que Brad Pitt en Valladolid hizo amistades.
Algunas de ellas “profundas” y duraderas.
Hoy es Angelina Jolie, pero tiempo atrás una “muchachita de Valladolid” estuvo en su cabeza.
31 de Marzo de 2008 - 16:20
de nuevo enhorabuena! Muy entretenido, y se agradece la respuesta a mi suposición, gracias!! Aqui estaremos pa saber que lió bradd pitt por Valladloid!!
31 de Marzo de 2008 - 16:28
Ya es hora de que nos pongan todas las películas en versión original, de esta manera, además de resultar más rentable para la industria cinematográfica, es mejor para el espectador porque tenemos la posibilidad de escuchar a los propios actores y sus distintos acentos y entonaciones y, por otro lado, no viene mal para el aprendizaje del inglés. ¿Por qué la industria cinematográfica no acostumbra al público español a ver las películas en versión original?
31 de Marzo de 2008 - 23:41
Entretenidísimo de nuevo. Yo sigo votando por el subtitulado, aunque se trate de una película iraní (y con la de cintas iraníes que he visto no tengo ni idea de hablar en su idioma).
03 de Abril de 2008 - 9:01
[...] De la barbaridad que han cometido al traducir el título (Death Defying Acts) mejor que hable Gualberto. Harry Houdini llega a Glasgow en 1926. El mejor mago del mundo lleva su espectáculo, pero [...]
06 de Abril de 2008 - 20:23
“Death defying acts” es distribuida por un independiente. La película es una coproducción entre varias Compañías o Instituciones Oficiales inglesas, una australiana, etc. Sin duda se vendió en proyecto a realizar sobre guión para poder financiarla. El proceso es que un distribuidor de determinado país firma un contrato por el cual se compromete a adquirir los derechos de distribución y explotación en distintos medios audiovisuales, y con ese contrato el productor consigue el dinero para filmar su película a través de un banco. Cuando el productor entrega la película terminada, el distribuidor hace efectivo el pago establecido en el contrato y, a su vez, el productor paga al banco.
Lo que sucede con este tipo de transacciones es que, al vender de antemano los derechos para poder realizar la película, el productor pierde control sobre la misma. Así que será el distribuidor quien finalmente decida qué título ponerle. En este caso se me ocurre que pensaron que una traducción literal del original podría dar una idea equivocada de que trata la película, y por eso optaron por “El último gran mago”.Pero hay muchos motivos para que a veces una película tenga un título en español distinto al original.
Por ejemplo, si se trata de una película basada en una novela de éxito que fue publicada con título distinto al original, se suele aprovechar el título traducido de la novela para llamar al público que la leyó o que ya la conoce.
Por esto, cuando afirmé que los productores y/o los directores controlan todos los aspectos de sus películas, me refería a aquellos cuyas películas son coproducidas o distribuidas por los grandes estudios.
Esto me recuerda que en 1919 Charles Chaplin, D. W. Griffith, D.Fairbanks y Pickford fundaron Artistas Unidos para poder tener control sobre sus películas. Pero esto es otra historia…
15 de Abril de 2008 - 3:02
es indispensable visionar las peliculas subtituladas,pues asi se nota mejor el nivel actoral.me viene a la mente el filme scarface,el terror del hampa,de hawks,con el inigualable paul muni.al verla en su idioma original es extrordinaria la voz de muni,con una fuerza sin igual.pero luego la vi en TCM doblada y resulto un espanto.y sobre todo las peliculas clasicas pierden mucho con el doblaje actual.por ello recomiendo a los amigos de suevia films,que no las doblen al español,es un crimen.
23 de Junio de 2008 - 10:55
[...] al tema de buscar oportunidades, nos surgió una muy interesante con motivo del estreno de La vida de Brian. Como se sabe esta película tuvo mucho éxito. Aprovechándonos de ello reestrenamos un título [...]