Entre las muchas cosas que se pueden encontrar en este mundo, una de ellas es la inspiración. Esa criatura caprichosa que ni se ve ni se palpa, y que paraójicamente es mas pesada y angustiosa cuando no aparece. Tranquilos, no volveré con el tema de la búsqueda y el encuentro. La estructura del guión tiene sus reglas, como nos describe Mckee en su libro pero, ¿y las reglas de la inspiración?¿Dónde se aprenden? Me temo que no las hay, aunque habrá maneras de fomentarla, pero eso es cuestión de cada autor de encontrarla en lugares y momentos dispares. Por lo tanto, habrá que aprender el resto de los elementos que conforman el guión y dejar que la criatura caprichosa aparezca cuando le venga en gana.
Una frase que nos decía a menudo Fernando Castets, y que creo que todo profesor de guión ha enseñado a sus alumnos, es que primero hay que aprender las reglas, para luego poder saltárselas.
Voy caminando por la céntrica calle Princesa de Madrid buscando la no tan céntrica Martín de los Heros, más concretamente los cines Golem. Me dirijo al preestreno oficial de una película uruguaya llamada El Baño del Papa, después de la caminata encuentro los cines y veo un gran revuelo de gente lo que me hace pensar que va a ser un éxito.
Con la llegada del buen tiempo la gente no tiene problema de estar en la calle, lo cual hace que los que hemos llegado con 15 minutos de antelación guardemos menos cola. Faltan 5 minutos para que comience el estreno y prácticamente la sala está llena. Algunos pasaron ya por el FOTOCOL (clica para ver y descargar las fotos del preestreno).
La única regla que tiene la industria cinematográfica es que no hay reglas. Eso se refiere que no importa cómo pero hay que hacer funcionar a las películas. Es decir, tienen que hacer dinero. El tema de dar a conocer al público una película antes y durante el estreno, a fin de tener un éxito, existió siempre. Por supuesto, hay distintas formas de hacerlo y depende del tipo de película. Para algunas se usa con este fin un Festival y a partir de ahí, donde se espera obtener críticas muy buenas, se hacen luego proyecciones para público corriente, a fin de que cuando esa película esté en las pantallas comerciales, ya exista un interés por verla. Por un lado son las críticas, por otro lo que en nuestra jerga llamamos el boca a boca. Y esa es la expresión que usamos, y no boca a oído como afirman algunos. El boca a boca quiere decir que uno comenta la película a un tercero, éste a su vez repite el proceso con otro, y así sucesivamente. Lo que se busca es que haya mucha gente hablando (bien) de la película y, si es antes de su lanzamiento, mejor. Claro que esto de los Festivales es un arma de doble filo.
Debo reconocer que me he encontrado con todo esto por casualidad, aunque haga tiempo de ello y del “boom” que supuso. Estaba viendo un vídeo de unos frikis (desde el cariño) que están en la cola del cine el día del estreno de Star Wars III y se traen unas historias tremendas (otro día os lo pongo), y así, buscando más cosas sobre el tema he conocido a Edgar, wey, un niño de 11 años al que presentaron como candidato en las presidenciales de México en 2006 por caerse a un río.
Es curioso como cuando te afanas en encontrar, por ciertos antojos del destino pasas a interpretar el papel de Encontrado. Cierto que, aparte de semenjanzas con algún personaje de novela de José Saramago, ser Encontrado es algo reconfortante. Te quitas un peso de encima, pues buscar es mucho más arduo que ser encontrado. Por otro lado, saber con anterioridad que ese encuentro se va a producir sin tu búsqueda es más cómodo, pero como eso no lo sabes a ciencia cierta, pues continuas en tu afán investigador con sus consecuentes quebraderos de cabeza.
Lo damos por hecho. Sí, lo damos por hecho y nos parece tan sencillo como caminar, hablar o respirar, quizá porque lo estamos empezando a asociar a la indolente monotonía de fin de semana-centro comercial-película. Lo damos por hecho, sí. Pero el cine es necesario.
Hoy viernes 25 de abril se estrena en España una película que no sabías que necesitabas. Y sin embargo todos necesitamos …
Qué me cuenta: Juan Pablo II visita Melo en 1988. Se trata de una localidad uruguaya fronteriza con Brasil donde apenas subsisten sus habitantes con el contrabando que realizan con sus bicicletas. Mientras prácticamente todo el pueblo monta puestos de comida para la avalancha de gente que se prevé, a Beto se le ocurre poner un baño.
Quiénes salen: Tres actores profesionales y el resto auténticos aficionados, algunos incluso del propio pueblo: César Troncoso, Virginia Méndez, Virginia Ruiz, Mario Silva,Henry de León, José arce, … Dirigidos por Enrique Fernández y César Charlone.
Qué puedo esperar: Una película necesaria como respirar, un cine diferente y al mismo tiempo tan cercano. Un “Bienvenido Mr. Marshall” actual, con el espíritu de un “Ladrón de bicicletas”.
Cuéntame más cosas, Antonio: A ver. Tenéis uno, dos y hasta tres “posts” (qué anglicismo más terrible, en fin) en este blog. En Radiocine tenéis la presentación (con Víctor, Gualberto y su codirector Enrique Fernández) y el debate posterior. ¿Algo más?
El paisito (título de la nueva película de Ana Diez, exhibida hace pocos días en el Festival de Málaga, refiriéndose a Uruguay) tira. Y por supuesto no voy a ocultar mis raíces. Es decir, nací en esa tierra (por cierto, Uruguay es una palabra guaraní, el idioma de nuestros indígenas originales y que nunca llegamos a hablar, que significa La tierra de los pájaros pintados), y por lo tanto, todo lo que ocurre allí me llega.
Aún en países tan pequeños como Uruguay, la relación entre el centro político y económico (la macrocefálica ciudad portuaria de Montevideo) y la periferia geográfica de campo urbanizado (que a veces se nombra como “interior” de la República y otras como el “afuera” de la capital) ha estado sometida a desencuentros que se hacen aún más evidentes en las zonas de frontera. Allí, la patria, como lugar de reparto de los beneficios entre sus hijos, es tan injusta como su correlato disciplinario: el extraño container que llamamos Estado-Nación.
La frontera es un sitio muy lejano donde nunca pasó mucho (salvo contrabando) y ya no pasa casi nada (salvo contrabando). El baño del Papa, con su anécdota mínima, es un retrato cálido y emotivo, de gente humilde, que vive abandonada tanto por el Dios padre como por el Estado maternal.
El próximo viernes día 25 de Abril se estrenará en España, en los cines Golem, la última película del director y guionista uruguayo Enrique Fernández, El baño del Papa. La película está dirigida en colaboración con César Charlone(director de fotografía de “Ciudad de Dios”, “El jardinero fiel”…), fue preseleccionada para los premios Oscar por Uruguay y ha sido aplaudida en todos los festivales por donde ha pasado, incluyendo Cannes y San Sebastián. Universia ha tenido la fortuna de organizar el preestreno oficial en España y Enrique Fernández ha tenido el detalle de enviarnos una breve presentación y un saludo a todos los usuarios de Universia. Desde aquí lo agradecemos y le enviamos toda la suerte para esta pequeña gran película. Mañana publicaremos un comentario en profundidad.
Hace cosa de ochenta o noventa años, cuando el cine estaba en sus albores, llevaron a ver una película a una anciana que vivía en un pequeño pueblo donde no había ni luz ni agua corriente. Al salir de la sala le preguntaron qué le pareció lo que había visto. La señora lo explicó diciendo que le habían echado un líquido en los ojos y que las imágenes que vio en la pantalla se debieron a las propiedades mágicas del mencionado líquido. Me pareció una descripción maravillosa. Esto me lo contaba un periodista de cine hace unos días.
Hablábamos el otro día de la importancia de las promociones en el lanzamiento y, por supuesto, en el éxito comercial de una película. Desde siempre se utilizó en las películas lo que se llama en nuestra jerga el product placement, es decir, ubicar en ellas determinados productos o marcas, ya sea a través de los actores o de forma estática, como puede ser un cartel o una máquina de refrescos. En las películas antiguas, especialmente en las de cine negro, se puede ver al héroe bebiendo un determinado whisky o fumando una marca particular de cigarrillos(entonces no se había iniciado la cruzada contra el tabaco).
Foto: Pierce Brosnan, su familia y yo durante la promoción de Goldeneye. (el reloj siempre visible)